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Ni las comunidades autónomas, a excepción de Navarra, ni los colegios profesionales defienden una planificación de mínimos.

Incluso en el caso de Navarra, la presidenta del colegio, Pilar García, asegura que "la planificación navarra tiene muchas cautelas, funciona aún mejor con la corrección hecha a la ley blindando las farmacias de núcleos aislados y, además, no sería de aplicación en el resto de España. En todo caso habría que estudiar cada situación concreta con mucho detenimiento porque Navarra tiene una peculiaridades demográficas propias que no se repiten en el resto del territorio".


Calidad de prestación

Pero desde el resto de los COF se desconfía de una planificación de mínimos. Aurea Milles, vocal de Oficinas de Farmacia del COF de Pontevedra, ve el punto vulnerable de las farmacias con pocos clientes en esa baja rentabilidad, que hace que "no puedan tener un stock amplio, pero ni en consejo, ni en atención farmacéutica, ni en compromiso del farmacéutico hay la menor diferencia" (ver CF del 23-VII-2008)

Este hecho obedece a que los gastos estructurales de una botica (alquiler o compra del local, contratación de profesionales, inversión tecnológica y equipamiento, ...) en general son fijos y altos y, si la ratio es baja y por lo tanto la rentabilidad escasa, hay que medir mucho los stocks y eso acaba repercutiendo en los pacientes.

"Siempre hemos tenido muy claro que la atomización lleva a estos resultados que ahora se intentan corregir", afirma Juan de Dios Jódar, presidente del COF de Valladolid, que ha estudiado la relación entre ratio y calidad de la prestación farmacéutica.

"La atomización -dice Jódar- crea problemas en las boticas porque baja su rentabilidad, pero sobre todo perjudica a los pacientes, que no siempre encuentran en las farmacias pequeñas los fármacos que necesitan, ya que en una farmacia que atiende a una población de unos pocos cientos de habitantes no se pueden tener todos los medicamentos".


Las autonomías tampoco

Algunas autonomías estudian la reducción de los módulos de población, para impulsar el establecimiento de farmacias en núcleos más pequeños y aislados, pero se desmarcan del modelo de Navarra.

En este sentido se han pronunciado los nuevos responsables políticos vascos, y los de Murcia. Pero la mayoría de las comunidades autónomas se muestra satisfecha con su planificación y asegura que "garantiza la rentabilidad".

Nueva estructura para la Farmacia vasca. Rafael Bengoa, nuevo consejero vasco de Sanidad, estudia una reestructuración del área de Farmacia en el marco del programa de reducción de gasto púlico del Lehendakari López.

Esta semana Bengoa se reunirá con los colegios de farmacéuticos para estudiar el asunto. Los socialistas estudian reformar la Ley vasca de Farmacia para abrir más boticas en los núcleos de población más aislados.


Sobre el terreno

  • ¿Qué opina de una regulación de mínimos como en Navarra?
  • ¿Cree que una menor rentabilidad afecta al paciente?
  • ¿Cómo debe hacerse una planificación que no afecte a la farmacia rural?

 

Mónica Hidalgo, farmacéutica de Zaragoza

"Tiene pros y contras, pero los contras son más"

"Una regulación de mínimos tiene, como todo en la vida, pros y contras. Considerar la posibilidad de que se abran más boticas tiene un efecto positivo para los adjuntos, por ejemplo. Pero abrirlas sin tener en cuenta que deben ser rentables puede ser fatal para los profesionales y los pacientes de los pueblos pequeños, que pueden verse más perjudicados.

Si no se ha regulado así en casi ningún sitio, por algo será. Sí creo que una menor rentabilidad de la botica afecta al paciente. Porque hay menos interés en instalarse en una zona poco rentable y porque una situación así obliga al farmacéutico a medirlo todo".

 

Carlos Mateos, farmacéutico de Torrelaguna (Madrid)

"La planificación de mínimos compromete la AF"

"Habría que buscar un equilibrio entre servicio y rentabilidad y podría estudiarse como solución establecer unos baremos, también para los módulos de población y las distancias, según las características de la zona.

Pero generalizar una planificación de mínimos compromete el futuro de la profesión, que pasa por la atención farmacéutica y el asesoramiento personalizado. Principalmente, porque la consecuencia directa es la reducción de ingresos, lo que impide contratar personal y decicar más tiempo a la AF, y te obliga a hilar más fino para luchar por la subsistencia de tu farmacia, sobre todo en el medio rural".

 

Ramón Tomás Piñero, farmacéutico de Sevilla

"Habría que abrir más farmacias si no se hace AF"

"Como adjunto, la planificación de mínimos facilitaría mi acceso a una farmacia, pero tiene una grave contraindicación: una baja rentabilidad podría perjudicar el desarrollo de la AF. Sí entiendo que se debería premiar a las boticas que hagan seguimiento frente a las que no lo hacen; a éstas sí se les podría abrir otra farmacia cerca".

Fuente: Correo Farmacéutico | 05 Junio 2009