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La presidenta del Consejo General de Colegios Oficiales de Farmacéuticos y vicepresidenta de la Federación Internacional Farmacéutica (FIB), Carmen Peña, considera que se debe buscar lo mejor para el paciente y olvidar los recelos que tiene cada uno de los colectivos sanitarios. La farmacia española, además de preocuparse de los problemas internos del día a día, tiene la vista puesta en el exterior. Una buena prueba de ello es la intervención de la presidenta del Consejo General de Colegios Oficiales de Farmacéuticos, Carmen Peña, en el reciente Congreso de la Federación Internacional Farmacéutica (FIB), de la que es vicepresidenta, celebrado en Estambul. Un congreso que sirvió para poner de manifiesto la necesidad de que la profesión farmacéutica siga una estrategia común Pregunta. ¿Cuál ha sido la principal conclusión obtenida por la FIB tras este congreso? Respuesta. La principal conclusión es que cada día debemos ser más conscientes de la importancia de trabajar codo con codo con las organizaciones internacionales. FIB es una organización que lucha por el desarrollo profesional del farmacéutico y su labor asistencial al paciente, y por eso es vanguardista a la hora de profundizar en las nuevas tendencias del papel que debe desempeñar el farmacéutico dentro de los diferentes sistemas sanitarios. P. Mirar a España pero sin perder de vista lo que pasa fuera, ¿no? R. Efectivamente. Cada vez soy más consciente de la importancia de trabajar en España por y para nuestras necesidades pero siempre con la vista puesta a nivel internacional porque ahí se marcan las claves de desarrollo. Hoy por hoy es imposible y no tiene sentido una farmacia que mire sólo por y para dentro. Hay que trabajar dentro, pero también conocer los grandes proyectos que vienen.
R. Sí, porque hay un elemento común: el paciente es el eje fundamental para el que trabajan todos los profesionales de la salud. Lo que se traslada es esa filosofía y luego cada país lo debe adaptar a sus sistemas de salud. Y la profesión debe dar respuesta a esta realidad, con nuestros conocimientos y con nuevas herramientas.
R. Exactamente. Son nuestras herramientas, tecnológicas y de conocimiento, que van a hacer girar hacia el nuevo paradigma, que no es otro que el que el medicamento es una herramienta más para ayudar al paciente y el farmacéutico es la correa de transmisión que se lo hace llegar.
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