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| Las crecientes necesidades que surgen en el ámbito empresarial con el desarrollo de las nuevas tecnologías y el fenómeno web 2.0, han obligado a la industria farmacéutica a reorganizarse en torno a estos servicios para ofrecer a sus pacientes y al resto de públicos nuevas opciones de información y retroalimentación. Así, la mayoría de las multinacionales farmacéuticas se encuentran ya presentes en redes sociales como Facebook o Twitter, y algunas de ellas van más allá, al tener en Internet contenidos audiovisuales a través de Youtube. Sin embargo, la situación en España es diferente. Las divisiones de las farmacéuticas internacionales en nuestro país se adentran progresivamente en el mundo de las redes sociales, aunque sus matrices tienen este aspecto mucho más desarrollado y prácticamente todas tienen, al menos, una página insertada en Facebook. No es el caso de la filial española de Pfizer, que ha visto este nicho como una oportunidad y ha confirmado que han ``empezado a usar las redes con algunas de nuestras últimas iniciativas dirigidas a ampliar el conocimiento de la sociedad acerca de patologías determinadas´´, como por ejemplo el dolor neuropático, la disfunción eréctil o los problemas que puede acarrear el consumo del tabaco. La que también ha oficializado su presencia en Facebook ha sido Farmaindustria. La patronal cuenta con una página dentro de la red social más global, en la que aloja parte de los contenidos que tiene en su página web corporativa. El director de Comunicación de Farmaindustria, Julián Zabala, anunció que ``a medio plazo habrá contenidos más exclusivos para el Facebook, sobre todo en términos de vídeo´´. Zabala marcó los objetivos de esta nueva salida a la red social al asegurar que se trata de que los que accedan puedan ``ser testigos de nuestra presencia en todo el ámbito social, tanto en los medios de comunicación como conferencias, a priori o posteriori´´. El hecho de que la presencia en las redes sociales pueda traducirse en resultados económicos es un aspecto difícil de medir. Aunque los beneficios pueden llegar en relación al fortalecimiento de la imagen de marca, Zabala aseguró que ``no somos tan ingenuos como para pensar que por estar en Facebook tendremos mejor o peor imagen como Farmaindustria y mucho menos como sector´´. Retroalimentación Las posibilidades que abren estas nuevas tecnologías de la información tienen un punto en común entre todas ellas: la retroalimentación. En estos nuevos espacios, el paciente, ciudadano o profesional de la salud puede mostrar sus impresiones ante las publicaciones de los agentes farmacéuticos que se encuentran ya inmersos en el nuevo entorno web. Incluso, las publicaciones de las compañías pueden ser transmitidas a gran escala y con una velocidad superior a la tradicional gracias a los retweets o enlaces en varias redes sociales. Por lo tanto, la relación con comunidades expertas y con los pacientes en general se ven ampliadas, y colocan a la industria farmacéutica en un ámbito de participación y transparencia. Además, la presencia en las redes sociales se erige como un medio de transmitir información que viene directamente de la compañía y que sirve para evitar una práctica cada vez más habitual: la búsqueda de información sanitaria en otros lugares de la red que pueden no ser fiables. |