5/2000: las más ricas darán más y las más pobres, menos

Plan estratégico de política farmacéutica Se podría reducir la aportación de la población activa en EFG del 40 al 30%
El Plan Estratégico de Política Farmacéutica recogerá la actualización del Real Decreto 5/2000, tal y como preveía el programa electoral del PSOE. Además, según los planteamientos que baraja el Ministerio de Sanidad, efectivamente, va a favorecer a las farmacias con menos beneficios económicos, cuya protección dependerá de una mayor aportación por parte de las farmacias más ricas. Siguiendo la filosofía que ya han repetido el director general de Farmacia, José Martínez Olmos, y el subsecretario, Fernando Puig: favorecer a las farmacias más pobres.

Los planteamientos sobre los que trabaja el Ministerio de Sanidad, según ha podido saber CF, parten de varias premisas. La más importante, ya que marcará la aportación global de las boticas al Sistema Nacional de Salud, es asegurar que las farmacias tengan un crecimiento anual próximo al PIB nominal (el PIB más el IPC). Es decir, lo que supere el PIB nominal será lo que la farmacia tenga que devolver al SNS.

A partir de ahí se prevé elevar el límite de bloqueo de márgenes según el crecimiento previsible del IPC. Según el Real Decreto el límite está fijado en 78,34 euros a PVL, con lo que, según previsiones de 2004, podría situarse en 80,85.

PVP sin IVA

Además se excluiría el IVA en los volúmenes de facturación para los descuentos previstos en el artículo 3.1 del Real Decreto, es decir, las nuevas escalas se calcularían a PVP sin IVA. Esto irá acompañado de un rediseño de las escalas que implicaría dejar fuera de la aportación a las farmacias que estén por debajo de los 28.650 euros al mes.

La filosofía de las nuevas escalas es crear un sistema solidario en el que los segmentos intermedios tengan descuentos moderados y en el que las principales cargas del reajuste caigan sobre las farmacias situadas en los tramos superiores, las que más facturan, cuyos crecimientos económicos podrían situarse por debajo del PIB nominal para que las boticas con menos beneficios económicos puedan crecer por encima del mismo.

Eso sí, el modelo pretende que ninguna de las farmacias tenga descuentos medios por encima del 12 por ciento para asegurar que la dispensación no suponga pérdidas para el boticario.

Partiendo de esta base, los objetivos concretos de la actualización de escalas es mantener fuera de ellas a las farmacias ubicadas en el tramo exento de aportación en 2004 (aproximadamente el 40 por ciento, unas 8.300). Desde la entrada en vigor del decreto, y debido a su no revisión, el número de oficinas de farmacia que han entrado en los tramos de aportaciones no ha dejado de crecer. En 2000 el porcentaje de farmacias exentas de pago era del 60 por ciento.

Además, las del primer escalón (un 17 por ciento), con un tipo marginal del 7 por ciento, verían moderados sus descuentos, mientras las del segundo (un 16 por ciento), con un tipo del 8 por ciento, mejorarían sus tipos medios de descuento, es decir, pagarían menos de media.

Así, las estimaciones apuntan que todas las farmacias que estén por debajo de los 624.000 euros anuales de facturación por recetas al SNS (con IVA) obtendrán ventajas de este sistema.

En los tramos superiores, el panorama no es tan alentador, ya que los descuentos aumentarán. Según las previsiones, las boticas que pasen de los 70.000 euros de facturación mensuales verán incrementados sus descuentos.

798 millones

La actualización del 5/2000 es una de las principales reivindicaciones de las boticas, que han visto cómo cada año han visto incrementada su aportación al SNS sin revisiones de escalas. En 2000, de agosto a diciembre la aportación fue de 80,05 mi llones de euros; 236,98, en 2001; 296,72, en 2002; 384,33, en 2003; y de enero a abril de 2004, 132,10, según el Consejo General de Colegios.

Compromiso de la farmacia

Las premisas sobre las que se levanta el modelo de escalas que estudia el Ministerio de Sanidad son la ausencia de necesidad de un cambio del actual sistema retributivo y la exigencia de un compromiso a los representantes de las oficinas de farmacia con la Administración para adaptar el actual modelo a las necesidades de la sociedad actual. Este compromiso pasaría por el desarrollo de la atención farmacéutica, una gestión de calidad en los servicios que se ofertan desde las boticas y que éstas implanten las nuevas tecnologías de la información. No obstante, en los acuerdos que se fragüen también se considera importante la participación de los médicos. Por otra parte, se descarta en un principio el pago por servicios a las farmacias, salvo en casos muy concretos y excepcionales.

Correo Farmacéutico

Maite Perea

15-11-2004



TAMBIÉN LE PUEDEN INTERESAR ESTAS OTRAS NOTICIAS Y ARTÍCULOS