Un impulso fiscal contra la crisis económica

Garmendia y Solbes se reunirán en septiembre para impulsar un nuevo modelo de apoyo a la I+D empresarial

La ministra de Ciencia e Innovación, Cristina Garmendia, durante su intervención la semana pasada en el Foro Nueva Economía. Allí calificó de esencial la coherencia entre los departamentos de Ciencia y Sanidad de cara al funcionamiento del Instituto de Salud Carlos III.

A la vuelta del verano, en septiembre, la ministra de Ciencia e Innovación, Cristina Garmendia, se reunirá con su homólogo de Economía, Pedro Solbes, para comenzar a impulsar un nuevo modelo de fiscalidad que, compatibilizado con las subvenciones, haga más atractivo para las empresas invertir en innovación. El objetivo es importante en un momento en el que la coyuntura económica puede dificultar los planes del departamento, especialmente en lo que a incorporación de investigadores se refiere.

Así lo confirmó la propia titular del ministerio la semana pasada en el Foro Nueva Economía. El anuncio del presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, de que en 2009 no habrá oferta pública de empleo ha dado al traste con la propuesta de Ciencia de incorporar 50.000 nuevos investigadores de aquí a 2015, y obligará a esperar hasta 2010.

La situación ha provocado además una vuelta de tuerca sobre la política de paliar la fuga de cerebros mediante el retorno de los investigadores españoles en el extranjero, un “empeño excesivo”, en palabras de Garmendia, más partidaria de atraer científicos sin tener en cuenta su nacionalidad.

La desaceleración económica juega en contra, pero el Ministerio de Ciencia e Innovacion es consciente de que España se encuentra quizá ante su última oportunidad de sumarse al carro del conocimiento. Por ello, sigue siendo optimista y espera una dotación presupuestaria por encima de la media.

“No podemos levantar el pie del acelerador”. Con estas palabras acompañó Garmendia la batería de medidas y objetivos que su departamento piensa llevar adelante, y que deben ir de la mano de un aumento de un punto porcentual del PIB dedicado a I+D (hasta el 2,2 por ciento) en tres años. Una de esas medidas es precisamente la búsqueda de un mejor equilibrio entre la fiscalidad y el apoyo a las empresas. Pese a la iniciativa, la ministra de Ciencia e Innovación considera que España sigue siendo, hoy por hoy, “uno de los países más atractivos desde el punto de vista fiscal”.

 



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