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País Vasco hará compra centralizada para sus residencias y pagará servicios a la farmacia

El consejero de Salud vasco, Jon Darpón, y la consejera de Empleo y Políticas Sociales, Beatriz Artolazabal, han presentado este martes el Decreto sobre Servicios de farmacia y depósitos de medicamentos en las residencias para personas mayores.

El consejero de Salud vasco, Jon Darpón, ha presentado este martes en el Consejo de Gobierno el Decreto sobre servicios de farmacia y depósitos de medicamentos en las residencias para personas mayores, al que ha tenido acceso CF.

Durante la presentación del decreto, Darpón ha señalado que esta norma establece un “nuevo modelo de gestión” de la prestación farmacéutica, “más eficiente” y con una “mejora de la seguridad clínica”. Y es que, según ha matizado, el continuo envejecimiento de la población requiere “recursos más específicos”, como esta medida, que busca optimizar “la atención farmacéutica y mejorar el uso de la medicación”.

Darpón ha explicado además que esta medida responde, entre otras cuestiones, a que actualmente en el País Vasco el coste de la medicación en residencias “es de 20 millones de euros al año” y a que el número de problemas relacionados con la medicación va en aumento a raíz del crecimiento del número de pacientes crónicos polimedicados.

Ahorro de más de 2 millones anuales
Sobre este decreto, CF ha hablado con Iñaki Betolaza, director de Farmacia del País Vasco, que señala que este nuevo modelo pretenden conseguir un ahorro neto anual de 2 millones y medio de euros anuales. Dicho modelo afectará aproximadamente a unas 300 residencias (que tienen un plazo de un año para adaptarse) y 20.000 residentes.

El nuevo modelo “pretende, basado en un desarrollo normativo [la Ley 11/1994, de 17 de junio, de Ordenación Farmacéutica del País Vasco y el Real Decreto 16/2012], aumentar la calidad y eficiencia de la prestación farmacéutica en el ámbito de las residencias”, según Betolaza.

El esquema básico, añade Betolaza, es que las residencias de 100 o más plazas tienen la obligación de contar con un servicio de farmacia y las de menos de 100, con un depósito de medicamentos. En el primer caso se les da la opción de tener un depósito de medicamentos vinculado al servicio de farmacia hospitalario del País Vasco.

Concurso de farmacias
Tras las reuniones mantenidas con todos los grupos empresariales y administraciones públicas (han creado un grupo de trabajo con la administración, COF, sociedades científicas y la Fundación Matia), “el escenario más posible es que todas las residencias públicas y privadas de 100 o más plazas tendrán depósitos vinculados a un servicio de farmacia hospitalaria del País Vasco, y las residencias privadas de menos de 100 camas y más de 25 tendrán depósitos de medicamentos que pueden depender un un servicio de farmacia o de oficina de farmacia vasca. “Esas residencias pueden elegir libremente su oficina de farmacia, pero deberán establecer un acuerdo donde determinen las condiciones de desarrollo de la atención farmacéutica, que lleva aparejada una revisión de la medicación. Esto tiene que ser visado por la Administración y se reserva la potestad de evaluar en la práctica cómo está funcionando”, indica Betolaza, que matiza que “la obligación es para residencias de más de 25 plazas, pero las inferiores también pueden adecuarse, aunque no se lo exigimos”.

“Hay un artículo que plantea la posibilidad de que las oficinas de farmacia realicen el servicio de atención farmacéutica en aquellas a las que no van a suministrar medicación, reforzando así el papel asistencial de las oficinas de farmacia, más allá del suministro de la medicación. Para ello contaremos con 15 personas”, argumenta.

Para este último punto se realizará una especie de concurso, con unos baremos que están aún por concretar.

Cambios
Hasta ahora todas las residencias reciben medicación desde las oficinas de farmacia, lo que a partir de ahora cambiará según la titularidad y el número de plazas. Aun así, el nuevo modelo pretende que las boticas sigan realizando atención farmacéutica a todo tipo de residencias, con independencia del número de plazas, siendo un servicio remunerado. Si bien aún falta concretar la cantidad, Betolaza explica a CF que han estimado un coste del servicio por parte de un profesional farmacéutico ronda los 65.000 euros anuales (coste salarial más seguridad social).

Aparte, habrá una “unidad de farmacia sociosanitaria que gestionará toda la preparación de la medicación, que será en dosis personalizadas, y estará ubicada en el Hospital de Galdákano”, para lo cual estiman que necesitarán 7 personas.

Betolaza comenta que ya tienen experiencia en trabajar con centros sociosanitorios, “al tener un suministro directo de absorbentes de incontinencia urinaria y productos dietéticos. Desde junio del año pasado todas las residencias tienen ya implantada la historia clínica y la receta electrónica”, matiza.



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