¿Sería posible la adquisición de una farmacia sin aportación económica, pero con la aportación de garantías sobre bienes inmuebles? y en caso de que no fuese posible, ¿qué cantidad económica es aconsejable sobre el montante total de la operación?

Es posible, aunque difícil, que una entidad bancaria financie una operación en su totalidad, sin ver que el comprador pone dinero contante y sonante de su parte. Así como las tarjetas de crédito parecen fomentar el consumo puesto que no duele tanto gastar un dinero que no se ve materialmente, parece ser que no se afronta la responsabilidad de una inversión, por muy garantizada que esté, con tanto entusiasmo como si se hubiera aportado dinero en efectivo.

De todos modos, en el caso de obtener tan alto grado de financiación, el banco tendría que justificar su decisión no solo con garantías hipotecarias, tanto inmobiliarias»locales, terrenos, viviendas-, como mobiliarias» la propia explotación de oficina de farmacia-, sino que exigiría otras aportaciones como la contratación de planes de jubilación, seguros de vida, canalizar la mayor parte de la actividad comercial por esa entidad y, con seguridad, mantener personalmente o a través de otros miembros de la familia, importantes depósitos de fondos en esa entidad.

Lo recomendable, sin olvidar que cada operación y persona suponen una situación diferente, es poder contar con, al menos, el 30 por ciento de la inversión prevista.