¿Cómo preparar mi farmacia para la venta? (Parte II)

En la primera parte del artículo se analizó la evolución del beneficio y flujos de caja a medida que una farmacia aumenta su facturación con el tiempo.

A lo largo de este artículo intentaremos determinar cuáles son los factores que producen un menor beneficio o flujo de caja por unidad facturada a medida que la farmacia aumenta su facturación.

Podemos decir que, fundamentalmente, existen dos factores que hacen aumentar los gastos generales de la farmacia. El primero de ellos es la necesidad de contar con mayor número de empleados. El segundo, y más determinante, es la aplicación progresiva de las tablas de descuento del RDL 5/2000 (actualizadas por el RD 2402/2004) sobre la facturación al seguro.

Sin embargo, el beneficio que finalmente obtiene el farmacéutico es neto de impuestos. De esta forma podemos incorporar al gráfico, el porcentaje que representa el Resultado Neto de Explotación.

Constatamos que otra variable importante para el farmacéutico es la escala progresiva del impuesto. En la medida que la farmacia se ha podido aprovechar de la amortización del fondo de comercio, los flujos de caja han sido bastante superiores al resultado neto. Una vez finalizadas las amortizaciones del fondo de comercio, los flujos de caja se igualan al resultado neto de explotación.

Si aislamos las dos principales variables, RDL 5/2000 e IRPF y las comparamos con el beneficio neto, podemos contemplar lo siguiente:

En términos absolutos el gráfico nos aporta una tendencia bastante lineal y paralela de cada una de las variables. Observar los datos relativos (el porcentaje que representa con respecto a la facturación) de cada una de estas variables nos va descubrir nuevos efectos.

El grafico anterior nos muestra que la tendencia del resultado neto y el efecto del RDL 5/2000 tiene una forma muy similar. La incorporación de la escala progresiva del impuesto, no altera la correlación entre las variables anteriores obteniendo prácticamente una curva desplazada.

Para entender correctamente el efecto del crecimiento en facturación de la farmacia deberíamos aislar del gráfico anterior el efecto de las amortizaciones que se producen en unos tramos de facturación de la farmacia (hasta que se amortiza totalmente el fondo de comercio) y en otros no.
El gráfico anterior sin el efecto de las amortizaciones sería:

Podemos concluir que a medida que la farmacia adquiere volumen, si no mejoramos ni la gestión de compras, ni la gestión interna de gastos, cada vez el titular farmacéutico ganará menos dinero por unidad facturada. Definir el precio de la farmacia mediante un índice como el factor no resulta apropiado, ya que en la medida que la farmacia tenga unos ingresos mayores en el momento de venta, menos esperará ganar el comprador con la misma. O lo que es lo mismo, menor rentabilidad va a obtener por el capital invertido en la operación. Si a esto añadimos la dificultad de buscar financiación en la medida que el montante de inversión total sea superior, podemos reafirmarnos en la conveniencia de considerar la suma de los beneficios que este negocio puede generar a futuro, y no en un factor igual para todas ellas, como elementos relevantes para la estimación del precio de venta de una oficina de farmacia.

De igual forma, podemos destacar cuál es el aspecto fundamental para aportar seguridad a una operación de venta de oficina de farmacia: que siga generando beneficios a futuro (que la facturación sea mayor o menor es menos importante). Indudablemente, existe una correlación directa en la mayoría de los casos entre facturación y beneficio. Normalmente en términos absolutos, a mayor facturación mayor beneficio. Pero en términos relativos, ya hemos observado que esto no tiene por qué ser así. Esta circunstancia se va a ver acentuada si los ingresos de nuestra explotación no van a ser estables en el tiempo, por ejemplo, si hemos incorporado el abastecimiento a una residencia al objeto de incrementar nuestra facturación (y, por lo tanto, el precio «venta») y estos ingresos no se van a poder garantizar para un potencial comprador. La valoración del beneficio de estos ingresos por parte de este comprador será muy inferior. De hecho, tendría serias dificultades para que una entidad le facilitase financiación para la compra de estos ingresos.

La principal razón por la que una persona está interesada en realizar una inversión de compra de oficina de farmacia, es por el hecho de que, habitualmente, tiene mayor seguridad que en otros negocios de seguir obteniendo beneficios con la explotación de la misma. Esa es la principal razón de que esté dispuesto a pagar cantidades superiores que por otros negocios. Es decir, va a ser capaz de seguir generando beneficios similares o superiores durante un período de tiempo más o menos largo. De hecho, es de los negocios en los que un inversor más dispuesto está a esperar una cantidad de años importante, para que con los beneficios que generará la propia explotación en el futuro, recupere el montante pagado por su compra.

Las medidas que nos van a permitir hacer más atractivo nuestro negocio para un eventual adquirente pueden ser diversas: desde reformar habilitando mayor superficie comercial motivando la compra por impulso, a incrementar y mejorar toda nuestra gestión comercial, con campañas atractivas para la captación de clientes, promociones de productos, descuentos en especialidades farmacéuticas publicitarias, y un largo etcétera. Todo ello debe perseguir el objetivo de obtener ventas estables y rentables en el tiempo. O lo que es lo mismo, que el eventual adquirente pueda basar su decisión de compra más en los beneficios del negocio que en la propia facturación del mismo.

Bien es cierto, que la mayor parte de los compradores desean ver en su inversión un potencial de crecimiento que se les permita hacerlo mejor que el actual titular. Si somos propietarios de una farmacia ejemplarmente gestionada, deberemos preparar la formación y orientación a los potenciales compradores para que puedan seguir teniendo éxito en la gestión, o que, incluso, la mejoren. De esta forma, posibilitaremos que nuestra farmacia no pierda atractivo para algunos compradores con menos experiencia en gestión de farmacias, al sentirse incapaces de gestionar al nivel del actual titular.

En definitiva, para preparar la venta de su farmacia, póngase en manos de profesionales que le ayuden a identificar las potencialidades de su negocio, permitiéndole definir y obtener el mayor valor de realización (precio) de su farmacia en el mercado. Una buena reflexión puede ser pensar en lo que usted valoraría como comprador de su propia oficina de farmacia, para potenciarlo y promocionarlo en su venta.

Oscar Luis Del Pozo Poveda

Director Económico-Financiero de Farmaconsulting Transacciones S.L.

oscarp@fct.es