Clave contra el dictamen: aliados en la Comisión

Con motivo de las jornadas informativas ‘Europa 2007’ se quiso concienciar sobre el problema que supondría la desregulación del sistema español de oficinas de farmacia

Diversos expertos debaten en Bruselas el futuro del modelo español

Con motivo de las jornadas informativas ‘Europa 2007’ promovidas por Aproafa (Asociación para la Promoción de la Asistencia Farmacéutica) en Bruselas durante los pasados días 25 y 26 de Junio, se quiso concienciar a la opinión pública sobre el problema que supondría la desregulación del sistema español de oficinas de farmacia en caso de prosperar las peticiones de la Comisión del Mercado Interior de la Unión Europea.

En unas jornadas marcadas por la prudencia y las declaraciones redundantes, se recibieron como agua de mayo las palabras de Cristina Gutiérrez Cortines, eurodiputada del Partido Popular (PP), quien desveló algunas claves para evitar la desregulación desde Europa. Destacó que todavía queda margen de maniobra para evitar que el caso español llegue al tribunal de la UE. En este sentido, aconsejó ‘buscar socios entre los comisarios europeos’ y puso como ejemplo de aliado potencial a la Comisión de Agricultura por el más que probable desabastecimiento de las zonas rurales aisladas en caso de avanzar el proceso de desregulación.

Además, Cristina Gutiérrez apuntó que Mercado Interior lleva años presionando para lograr este objetivo y continuó afirmando, precisamente, que el problema se origina desde el momento que se considera la farmacia como un comercio y no como un establecimiento sanitario. En esta naturaleza dual y característica del modelo farmacéutico en España coincidió John Chave, secretario general del Grupo Farmacéutico de la Unión Europea (PGEU), quien apoyó la farmacia española destacando que ‘hay que reconocer las peculiaridades de cada país y cada uno ha de tener sus propios modelos’. Chave dirigió algunas palabras contra las tendencias liberalizadoras argumentando que ‘la desregulación no conlleva necesariamente un ahorro económico, ni fomenta la competencia’, poniendo como ejemplo el caso de Noruega.

El secretario general de los farmacéuticos europeos destacó además que, desde España, ‘los ciudadanos no han pedido ningún cambio’ y lamentó que desde la Unión Europea ‘se quiera imponer la desregulación por una vía que no es la democrática’. Tambien intervino, aunque de manera algo menos afortunada para los intereses españoles, el jefe del Gabinete del comisario de Salud, Margaritis Schinas, quien expuso que ‘las leyes que regulan las farmacias españolas son contrarias al derecho europeo’, aunque más tarde matizó que para salvaguardar su modelo tradicional ‘la farmacia española debe saber explicar que su servicio va más allá de la actividad comercial’.

Todos los eurodiputados, independientemente de su partido político, coincidieron en la importancia de las negociaciones en el seno de Europa para alcanzar el consenso.

De esta forma, y siguiendo la misma línea argumental, Luisa Fernanda Rudi, también eurodiputada del Partido Popular, coincidió en la defensa del derecho de los españoles a recibir atención especializada y al respecto argumentó que ‘la población ha de estar atendida por un proveedor de servicios sanitarios, y eso es un argumento incontestable. Por este motivo, es más fácil defender el modelo español por la vía de la planificación que por la de la exclusividad que tienen los farmacéuticos en cuanto a la propiedad de las farmacias, un aspecto que sí que está más relacionado con el comercio’.

Capilla reiteró el carácter sanitario del servicio

Pedro Capilla, presidente del Consejo General de Colegios Oficiales de Farmacéuticos, fue uno de los ponentes más explícitos durante las jornadas ‘Europa 2007’. En su discurso no faltó la defensa del modelo español como servicio sanitario argumentando que ‘la sanidad no se puede tratar como se trata a otros servicios porque tiene particularidades muy específicas; una de ellas es que el cliente es un paciente’. Respecto a la posible aplicación de las leyes de libre mercado declaró que sería ‘una barbaridad’ porque resultaría ‘perjudicial para el ciudadano y sólo beneficiaria a las grandes superficies’. Cargó contra la desregulación que se pretende imponer desde Bruselas y expuso casos en los que tal iniciativa ‘no ha funcionado’, como es el caso de Noruega donde ‘tres cadenas monopolizan el mercado’. Además, dio otras razones por las cuales se debería frenar el proceso, entre las que destacó que la desregulación ‘pondría en peligro la presencia de las farmacias allí donde no suponen un negocio, como por ejemplo en las zonas rurales’.



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