El sector ha llegado al sacrificio máximo para sostener el SNS

  • Farmacia, distribución e industria creen que existen otras partidas "por tocar"

  • Reclaman la fijación de techos realistas de gasto y la supresión de los precios bajos

  

En los últimos tiempos, la Administración ha querido asegurar la sostenibilidad del SNS a través de un único frente: reducir el gasto farmacéutico. Una estrategia que afecta a todos los agentes de la cadena del medicamento y sobre la que todos coinciden en señalar que por sí sola no puede cumplir los objetivos deseados, además de poner en riesgo la calidad de la prestación farmacéutica.

Según se puso de manifiesto en la mesa redonda "Sostenibilidad de la prestación farmacéutica", celebrada en el XVIII Congreso Nacional Farmacéutico y en la que participaron representantes de farmacia, distribución e industria, el sector no se opone a reducir el gasto farmacéutico "siempre que se fijen techos de gasto realistas y sean compatibles con el compromiso de las boticas con sus pacientes y de la industria con la innovación", indicó como sentir general Humberto Arnés, director general de la patronal Farmaindustria.

Arnés recordó que entre 2010 y 2012 el gasto farmacéutico se ha reducido un 30 por ciento, lo que lo deja "en parámetros del siglo pasado, que nos sitúan por debajo de los indicadores europeos". En su opinión, las medidas de recorte, en especial las constantes bajadas de precios, "han provocado que muchas compañías hayan llegado al máximo respecto a su sacrificio con el SNS". A este respecto, el director general de la Asociación para el Autocuidado de la Salud (Anefp), Rafael García Gutiérrez, recordó que "las compañías no son entidades de beneficencia y necesitan operar con márgenes lógicos".

Por otra parte, Carmen Peña, presidenta del Consejo General de Colegios Oficiales de Farmacéuticos solicitó a las administraciones que levanten "el pie del acelerador" respecto a posibles nuevas medidas contra la Farmacia. "La Farmacia y la comunidad del medicamento ya han hecho sus deberes, mientras que no vemos medidas en otras áreas de Sanidad. Hay más focos que incidir más allá del fármaco y existen otras partidas del sistema sanitario absolutamente prescindibles que todavía ni se han tocado", indicó. ¿Qué partidas? "El gasto farmacéutico hospitalario, una partida más opaca que el gasto público en medicamentos a través de las farmacias y, por tanto, más difícil de controlar", ejemplificó.

Asimismo, Peña calificó de irresponsables a las autonomías que acumulan deudas con sus boticas por las facturas farmacéuticas, ya que, además de poner en riesgo la prestación farmacéutica tal como hoy es conocida, "no están pagando los medicamentos que prescriben sus médicos, y eso es muy grave". Sobre estas demoras, que también sufre la industria en el ámbito hospitalario, alertó de que "se están extendiendo como un tsunami".

Respecto al eslabón de la distribución, Antonio Abril, presidente de la patronal Fedifar, solicitó que se asegure por ley el derecho a suministro de los almacenes como otro punto para asegurar la sostenibilidad del sistema sanitario.

Precios bajos, en la picota

De las últimas decisiones tomadas por Sanidad para rebajar el gasto farmacéutico una se encuentra en el ojo del huracán: el sistema de precios bajos. "No es bueno para el sector ni para el paciente, y no contribuye a la sostenibilidad", valoró Ángel Luis Rodríguez de la Cuerda, director general de la patronal de la industria de genéricos Aeseg. Tampoco desde Farmaindustria se comulga con este sistema, ya que "no es operativo y no consigue ahorros significativos", complementó Arnés, quien abogó volver "al sistema de precios menores".

También el nuevo copago por renta preocupa al sector, puesto que "puede acabar generando un problema de salud pública si dificulta el acceso a los tratamientos", planteó Peña en esta mesa.



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